BIOSEGURIDAD Y PODOLOGÍA (AVANCES)
Bioseguridad y podología es un enlace muy poco frecuente de observar.
De acuerdo a las prácticas que llevan a cabo el profesional podólogo y la relación con las distintas patologías es importante tener en cuenta su exposición permanente al riesgo, sobre todo en aquellas prácticas como el fresado, en el cual se observa abundante aerosol de partículas, como, así también, en los desechos generados por el corte y la exfoliación.
Estos residuos en general son antígenos bacterianos y/o sicóticos.
Para el tratamiento puede ser necesario una reducción mecánica realizada mediante un fresado. De esto resulta una gran cantidad incontrolada de polvo ungueal en forma de aerosol. Este aerosol contiene queratina y subproductos de queratina. Como también esporas fúngicas, micelios y residuos bacteriales. Todas estas estructuras microbianas y productos son antígenos y, por lo tanto, pueden provocar respuesta inmunitaria cuando se inhalan, resultando a menudo, una enfermedad de hipersensibilidad.
El cumplimiento de las normas de Bioseguridad, no solo previene factores de riesgo en el profesional actuante, sino que también, protege al paciente brindando sin dudas una mejor calidad de atención.
Entre las pautas de bioprotección, tenemos dos eslabones muy importantes: la desinfección y esterilización del material y el lavado de manos.
Es por ello que en el presente material queremos destacar algunos conceptos a tener en cuenta en dichos temas.
Pdga. Felisa Goyhenetche |