ETIOLOGÍA Y FUNDAMENTOS DE LOS CURSOS DE ACCIÓN EN EL TRATAMIENTO DE LA CELULITIS (2da. Parte)
Hace muchos años una alumna impaciente me preguntó ¿Qué es mejor para tratar la celulitis, el calor o el frío? Para poder responderle apropiadamente comencé a explicarle algo de lo referido precedentemente.
Me interrumpió diciéndome que no deseaba estas explicaciones. Sólo quería la respuesta a ¿calor o frío?. Le respondí tal cual me lo requería, brevemente: -Las dos cosas, depende cuándo.
En primer lugar debemos recordar que sobre la piel la penetración de los principios activos se lleva a cabo a través del ostium folicular y de los espacios insterticiales celulares. De manera que cualquiera sea el tratamiento de elección se impone una buena limpieza de la piel y un afinamiento de la capa córnea (pulido). Los cosméticos que a continuación se coloquen tendrán mayor efectividad y el masaje contribuirá a ello. Como referíamos precedentemente, la sustancia fundamental que baña a la célula tiene la propiedad de tixotropía, por lo cual colocada una fuente de calor en la zona (para el caso lo ideal consideramos que es una manta térmica eléctrica) no sólo ayuda a la penetración, puesto que el calor dilata los folículos y aumenta la circulación superficial localmente, sino que la vuelve más líquida y susceptible de ser evacuada y transportada por los linfáticos. De hecho el calor moviliza la linfa por la misma razón.
El frío tiene la propiedad de comprimir el tejido, por lo cual produce un efecto tónico importante. Pero además, al ser la grasa instrumento de la termorregulación, se degrada cuando se aplica una fuente criogénica localmente a fin de mantener la homeostasis. No está mal entonces, realizar tratamientos con frío y con calor de manera alternada, teniendo en cuenta cuándo es el momento de tonificar para insistir entonces con los tratamientos criógenos.
En esta ocasión proponemos un tratamiento que une las dos técnicas extremas, calor y frío, en ese orden, sumado a la aplicación de ultrasonido, si es que la profesional posee el aparato homónimo.
El ultrasonido de 3 MHz, que es el que usamos en estética, despolimeriza los mucopolisacáridos de la sustancia fundamental reduciendo el edema mucoidótico, disminuye la fibrosis del tejido por fragmentación de las fibras colágenas, tiene un efecto térmico que incrementa el flujo sanguíneo, a la vez que aumenta el metabolismo adipocitario lo que promueve lipólisis.
El efecto extremo y antagónico de calentar y luego enfriar bruscamente produce una revulsión que promueve aumento del metabolismo a un nivel profundo, al mismo tiempo que al terminar con frío se logra un interesante incremento del tono venoso tonificando al mismo tiempo a la musculatura. En la primera parte del tratamiento, con la aplicación del calor, la sangre fluye hacia la superficie, y en la segunda parte con la aplicación del frío, incrementa el aporte hacia los grandes vasos al escapar bruscamente de la misma. De más está decir que el estado de salud y condición de la clienta deben ser óptimos de manera de permitir estas condiciones extremas que semejan a las duchas escocesas.
Tratamiento Sugerido:
1. Limpiar la piel localmente con una espuma de limpieza y cepillo suave.
2. Pulido con gel con gránulos de polietileno, sílice, albaricoque o similar. No olvidar que si el vehículo del producto pulidor es crema se debe volver a lavar para desengrasar perfectamente la piel.
3. Este es el momento de colocar, si desea, ampollas con principios activos anticelulíticos y reductores (centella asiática, hiedra, castaño de indias, cafeína, etc.) con suaves masajes. Si está en su arte realizar DLM, previa apertura de los relevos, realice suaves maniobras.
4. Con la aplicación previa de un gel acorde al caso, pase suavemente el aparato de ultrasonido. La utilización del gel es necesaria para permitir que entre el cabezal y la piel, no se interponga ni la más leve capa de aire, lo que impediría el buen acople y posterior efecto.
5. A continuación realice maniobras reductoras y desfibrosantes con una crema de buena calidad en las zonas de celulitis y adiposidad respetando la sensibilidad al dolor, si la hubiera. Si está entrenada en la utilización de emplastros de algas, colóquelos en las zonas a tratar, ocluyendo con film osmótico.
6. Coloque manta térmica por 30 minutos tape y deje descansar a su clienta.
En este momento una música suave invitará al relax. 7. Pasado este tiempo descubra (si utilizó algas retire y repase evitando lavar demasiado, el mucílago remanente de las algas le ayudará en las manipulaciones siguientes) realice suaves maniobras de drenaje. Recuerde que el calor permitió que la linfa se fluidique y debe aprovechar esta condición para ayudar con sus maniobras a evacuarla.
8. Una vez que haya penetrado el remanente del producto cosmético, coloque una capa de gel criógeno al tiempo que intensifica sus manipulaciones transformándolas en masaje reductor.
9. Empape vendas en líquido criógeno. Por lo general debe respetar las indicaciones del laboratorio, pero una opción es la siguiente: moje las vendas previamente enrolladas en agua natural y exprima muy bien. Colóquelas en un bol. Aparte mezcle una medida de líquido criógeno con tres medidas de agua natural. Para colocar tres vendas que cubran de los tobillos hasta debajo del busto las medidas adecuadas son de 100cc.
10. Realice el vendaje espiral o spica. Coloque un impermeable en la camilla, una sabanilla plástica es adecuada, para evitar que el líquido sea absorbido por el género de otra sábana, si la hubiera.
No debe cubrir a la clienta pues el enfriamiento se produce por la rápida evaporación de las sustancias del líquido enfriante que son muy volátiles. Si usted cubre impide esta evaporación. Si la clienta manifiesta molestia por el excesivo frío, entonces sí, regúlelo tapando con sábana plástica o similar. Deje 15 minutos en posición decúbito supino y otros 15 minutos decúbito prono. Retire las vendas, seque el exceso de humedad y finalice, si lo desea, con un aceite aromatizado sin realizar ya maniobras de masaje.
Este tratamiento se realiza dos veces por semana o como alternativa de otros tratamientos combinado con otra aparatología, que es como lo hacemos nosotras.
Est. Clga. Cristina Sinner
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