ASTRINGENCIA: OPTIMIZACIÓN DE SU USO COSMÉTICO
Definición
Astringencia es el efecto resultante de la combinación de las proteínas de la superficie celular con el agente astringente, formando una capa protectora de proteína coagulada o precipitada.
Agentes astringentes
Son sustancias que precitan las proteínas, afectando sólo la superficie celular y disminuyendo su permeabilidad. Forman una sal proteica insoluble (proteinatos). Es la que protege el tejido inflamado de los irritantes e impide exudaciones y secreciones, detiendo pequeñas hemorragias y produciendo. Este efecto es la verdadera acción antiflogística. Esta acción es obviamente visible en pieles previamente agredidas.
Sobre la piel sana esta capa de proteinatos tiene una acción protectora, que disminuye la permeabilidad dejando a las células viables fuera de su efecto.
Por ser sustancias de transición, clasificadas de esta forma entre las sustancias netamente protectoras y aquéllas netamente irritantes, comparten con éstas sus efectos, los que dependerán en su potencia de la precipitación cuantitativa de las proteínas.
Es decir, que de acuerdo a la cantidad precipitada serán estos agentes protectores o irritantes.
Pequeñas cantidades de proteinatos formados darán una acción protectora, mientras que grandes cantidades tendrán efecto irritante.
La precipitación en más o en menos está en relación directa con el tipo de astringente, si éste es fuerte o débil y de su concentración; es también importante la frecuencia de su aplicación aunque de cualquier forma en todos los casos su acción es transitoria.
Clasificación de los agentes astringentes
- Vegetales: se destaca el ácido tánico (ácido galotánico), derivado fenólico no nitrogenado, soluble en agua y alcohol. Además de los extractos de ratania, ciprés, geranio, mirto, hammamelis.
- Minerales: son en general sales de metales pesados; acetato y subacetato de plomo, alumbre (sulfato de aluminio y potasio), sulfato de zinc y de cobre, los que además son antisépticos.
- Otros: los alfahidroxiácidos en general, especialmente el ácido láctico a baja concentración.
Acciones cosméticas
Los efectos de la acción de los agentes astringentes dependerán de si éstos son fuertes o débiles y de su concentración. El ácido tánico por ejemplo, es del tipo fuerte, siendo mucho más débil el hammamelis.
Los astringentes fuertes pueden llegar a producir anhidrosis, como en el caso de los antitranspirantes, que luego de un tiempo prolongado de uso pueden tener consecuencias inflamatorias importantes e indeseables.
Los astringentes débiles, objetivos de este informe, dan a la piel una protección que puede aumentar los beneficios tanto del tratamiento de gabinete como en la indicación del cuidado cotidiano de la piel.
Aplicaciones
Es compartida por la mayoría de los autores la indicación de astringencia aplicada a pieles grasas y con ostiums foliculares muy visibles (poros dilatados). La finalidad de controlar las secreciones sebáceas y sudoral que afectan a este biotipo. Esto da una apariencia como de poro más cerrado, siendo un efecto visual producido por el mínimo edema del tejido que circunda al ostium y el depósito de proteinado en el orificio mismo. El efecto es transitorio, aunque tiene sus consecuencias una vez agotada su acción.
La queja frecuente de las personas tratadas de esta forma es justamente que el efecto no es permanente y que además los orificios son cada vez más visibles en cuanto cesa la acción del agente, necesitando una nueva aplicación y perpetuando el círculo vicioso respecto a la dilatación del ostium.
En estos casos puede mejorarse la acción del astringente combinándola con principios activos antiseborréicos y queratolíticos suaves, eligiendo vehículos hidroalcohólicos y glicólicos, en algunos casos hasta glicerólicos, contraindicando cualquier excipiente oclusivo, ya que de esta manera se atacan a un tiempo causa y efecto, minimizando el efecto rebote.
Es aconsejable además la aplicación de bases absorbentes a base de polvos inertes como el caolín, combinadas con el agente astringente, como así también los fangos, los que tienen una cierta proporción de arcilla y de ácidos como el húmico, de acción similar a la de los AHA´S.
En las pieles deshidratadas y alípicas no existe la misma libertad en la indicación de la astringencia, ya que puede producir aumento de la deshidratación y aparición de aspecto ajado y desvitalizado. Sin embargo, es justamente en estos biotipos cutáneos donde la doble acción del agente astringente como capa protectora y el leve infiltrado edematoso del tejido epidérmico puede mejorar el aspecto general de la piel.
La película de proteína precipitada produce una barrera protectora en pieles que suelen ser irritables ante los agentes externos, que tengan eritema o que suelan congestionarse con facilidad debido a la acción antiflogística por la retracción capilar. El mínimo edema infiltrado en el tejido disimula las arruguillas típicas de estos biotipos.
La elección del tipo de astringente y el momento de su aplicación en el curso del tratamiento es la clave para no sufrir consecuencias indeseables. Los agentes deben ser preferentemente de origen vegetal y pueden estar vehiculizados en bases glicólicas o glicerólicas. El momento de su aplicación debe ser al final del tratamiento, luego de haber hidratado a saturación la superficie cutánea.
Es importante consignar la diferencia con el proceso de tonificación, ya que ésta el grado menos de astringencia y para la que emplean los mismos agentes pero en concentraciones muy pequeñas. Este es un proceso que puede ser aplicado en forma variable dentro del esquema de tratamiento de gabinete y sin problemas en forma cotidiana tanto en uso diurno como nocturno.
Síntesis:
La astringencia tiene una acción transitoria y superficial en la piel sana y se manifiesta como:
1- Acción protectora debido a la formación de una película de proteína precipitada evitando a las células viables pero menos permeables
2- Ligero grado de inflamación por extravasación serosa que infiltra la epidermis dándole sensación y aspecto de tensión, pudiendo ser aplicado en pieles sensibles y deshidratadas.
Clga. Cristina Tinney
Bibliografía
· Iginio Bonadeo. Cosmética. Ciencia tecnología. Editorial Ciencia.
· Litter. Farmacología. Ed. El Ateneo
· Viglioglia y Rubin. Cosmiatría II. Ed. Panamericana.
· Quiroga Guillot. Cosmética dermatológica práctica. Ed. El Ateneo.
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