El masaje es una técnica terapéutica que ha madurado en las últimas décadas. Ya en el año 430 a. C. Hipócrates, padre de la medicina, discutiendo el tratamiento de un hombro dislocado, luego de reducirlo, dijo: "Y es necesario friccionar el hombro con delicadeza y suavemente".
Pero sólo se puede practicar teniendo conocimientos, porque cosas que tienen el mismo nombre no producen los mismos efectos; por ejemplo, el masaje puede afirmar una articulación que está muy suelta, o aflojar una que está muy dura.
Gracias a los numerosos aportes realizados por médicos, fisioterapeutas, masajistas, etc., cada vez se torna más necesario realizarlo. Estos profesionales se han dedicado a estudiar el mecanismo y efecto del masaje. Últimamente es una terapia muy importante y fundamental en todo programa de rehabilitación, siempre que se desea obtener efectos terapéuticos sobre las estructuras musculares esqueléticas.
De los masajes clásicos conocidos en la medicina occidental por las escuelas suecas de Ling y otros, se ha pasado en los últimos tiempos a otras modalidades y técnicas, que si bien tienen mucho de la anterior escuela, ya no se relacionan tan directamente.
Tomemos como ejemplo, el "masaje transverso profundo" como es el método del Dr. Cyriax: F.T.P. (Fricción Transversa Profunda), técnica que permite llegar a planos profundos para aliviar, brindando una analgesia en partes blandas lesionadas que perturban el movimiento y producen gran dolor.
Con este masaje en las regiones lesionadas que impiden la movilidad normal, el paciente siente el toque del dedo del terapeuta, produciéndose un contacto que, al deslizarse con la piel por medio del tejido celular subcutáneo, provoca dolor pero luego viene la calma. Por este efecto analgésico, algunos autores lo han llamado "fricción profunda", o "movilización transversa profunda".
Los resultados radicarían en proporcionarle al paciente movimientos terapéuticos en zonas pequeñas, donde el dolor ha producido un traumatismo o un movimiento forzado. Lo más importante de esta técnica es permitir nuevamente la movilidad sin dolor en los músculos, tendones, fascias y ligamentos.
Como indica el Dr. Cyriax, el tratamiento se basa lógicamente en tres principios que considera irrecusables:
1) Todo dolor proviene de una lesión.
2) Todo tratamiento debe llegar a la lesión.
3) Todo tratamiento debe ejercer un efecto beneficioso sobre la lesión.
Este masaje debe ser aplicado transversalmente al tejido lesionado en pequeños espacios, a diferencia de otros masajes donde respetamos el trayecto vascular y se realiza en forma longitudinal, paralelo a las fibras musculares.
El Dr. Cyriax nos enseña a aplicar la técnica, luego de un exhaustivo diagnóstico médico. Este tema es importante, porque en nuestra profesión nos encontramos con patologías difíciles de solucionar.
Además, debemos conocer plenamente la anatomía del ser humano. La piel, por ejemplo, es un órgano sensorial, por lo cual percibe la presión terapéutica, entre otras cosas, y distribuye el beneficio del masaje, ayudando a rehabilitar las zonas afectadas.
En este tratamiento es necesario tener en cuenta:
1. El diagnóstico médico,
2. Nuestros conocimientos sobre anatomía
3. Masaje para saber qué manipulaciones utilizar.
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